Probando...
Tuesday, June 4, 2013
Sunday, May 26, 2013
Inicia el camino a las 3 Torres...
Sábado 7:30 am.
Llegando a postes, con mi café a medio terminar,
muestra que vengo aún arropado con algo de sueño, pero aquí estoy. Empiezo a escudriñar los
rostros de los ciclistas que están llegando o preparándose para sus respectivas
rodadas sabatinas, no veo aún a alguno de los “inteles”. Aparece Jorge y me digo: “Se armó”, a la Torre
3 por Obsidianas… alrededor de 60 kilómetros rodando por el bosque la
Primavera.
7:40am.
Jorge y yo arrancamos de postes rumbo al 8 ½. Casi
llegando a este primer “puerto de montaña” nos da alcance Alex, hey! Esto se
pone bien, ya vamos 3 y el día pinta fresco todavía. La lluvia sorpresa de
anoche nos depara un trato “amable” para una rodada de “gran calado”.
Continuamos por el “camino ancho” rumbo a la “Y” del “15”… jeje, esto parece
charla en clave.
Afortunadamente, los tres salvamos esa bajada sin
incidentes y llegamos al “ río seco”. De estar como a los 2,000 msnm, estamos ahora a unos 1,500
msnm. Aquí es una “T”, una bifurcación que hemos de tomar a la izquierda para
apuntar nuestras poderosas “rilas” a la Torre 3, o torre de San Miguel. En este
punto inicia la extenuante subida, en la recuperaremos esos 500 metros de
desnivel que bajamos, para volverlos a subir, y un poquito más. Vamos a
recorrer unos ocho kilómetros contemplando, disfrutando y sorteando muy
variados terrenos, de estos que hacen tan especial a este maravilloso bosque. Cruzamos
un par de apacibles arroyos que tiñen de vegetación estos rincones del bosque,
rodamos varios columpios en donde tierras porosas se combinan con piedra viva
en el camino, y rozamos también bancos de arcilla roja.
10:35am
Vienen las eternas “S” que son la subida por la cara
oriente del cerro que hace de lugarteniente del cerro de San Miguel. Esa
conocida recta que siempre me “invita” a bajar de la bicicleta, lo volvió hacer,
y yo, aunque rejego al principio, me “convencí” de caminar la parte final de
esa pendiente, je je. Alex ya se había perdido adelante y Jorge tomo el papel
de cubrir la retaguardia, cada uno a su paso, cada uno a su ritmo. Aquí es
donde uno se hace uno con su bicicleta, cada quien va charlando con su alumínica,
escuchando y sugiriendo para entre los dos seguir asumiendo la ruta. Que cambia
a esta velocidad, que bordea este pasó, que brinca la piedra, que párate a
cambiar el ritmo. Hey! Que tu grapa izquierda ya valió… je je…que razón tenia
mi pedal izquierdo… no entendía porque no engrapaba mi pie, hasta que me di
cuenta que el zapato decidió que era momento de su jubilación, se rompió la
suela y la grapa quedo engarzada a mi pedal, ya tocaba me imagino.
11:20am aprox.
Llego al “árbol” y veo a Alex esperándonos, ya regresamos a la cota de los 2,000 msnm, aquí dice el GPS que estamos a 2,047 msn, la Torre está a unos 2,200 msnm. Lo más probable es que no lleguemos a la
Torre 3, nos faltan unos 4 kilómetros pero la hora y las fuerzas de los 3 en
equipo, dan para el árbol, no la Torre. Decidimos que Alex se adelante (¡tiene
que ir a recoger su paquete para ir al Triatlón al día siguiente!), al poco de
irse, llega Jorge y está de acuerdo con dejar para la próxima la llegada a la
Torre. El y yo tomamos algo de líquido, de aire y arrancamos hacia la “Cornisa” que nos llevara hasta la famosa puerta verde y el camino
ancho, el trayecto llamado “Sal si puedes”.
12:10 pm aprox.
Ya de regreso, tomamos “Sal si puedes” y con lo que
queda en las alforjas, diría el arriero, vamos piano, piano de regreso a
postes, a donde llegamos alrededor de la 1:00pm. Cinco horas pasadas de
trayecto, aunque en sí, al menos así lo dice Strava, 4 horas 30 minutos de
rodada, y 59.3 kilómetros recorridos, nada mal para los neófitos de la ruta y el guía que descubre que es
momento de empeñar un poco más en la su preparación, je je.
Tres torres, nos vemos en Julio!
Ro
Wednesday, May 22, 2013
Un impulso matutino en Bugambilias
Hace unas semanas que no rodaba hacia la cima de
“Bugas”, ahora si, junto con el sol me asome a las calles del sur de la ciudad
y paso gustoso sobre el tráfico de la Av. Lopez Mateos que ya empezaba a verse
saturada de todos mis congéneres que habitualmente enfilan sus automóviles en
ese ritual a la urbe y el desarrollo mal entendido.
Sigo pedaleando y empiezo a poner atención al tren que
circula por mi mente y me trae pensamientos mientras levanto la vista y diviso allá,
un poco mas arriba y adelante, las antenas en el cerro del Palomar, y un poco
mas a la derecha, la oculta cima a donde tanto ciclistas como caminantes y
corredores llegamos cuando decidimos elevarnos por unos minutos por encima de
la rutina y los pendientes cotidianos.
Uno de esos pensamientos recurrentes es el que produce
en mí una sonrisa, al verme ahí en lugar de seguir dormido en casa. El haber
logrado superar esos 3 minutos de batallar con pensamientos como “mañana”, “estas
cansado”, “no te desgastes…” en fin, aquí voy y sigo pedaleando.
Paso por la primera caseta al pie de la cuesta hacia la segunda sección
y saludo al guardia, hago un leve cambio en la velocidad, para aligerar el
torque pero inicio un pedaleo un tanto más rápido, voy tomando la primera
trepada y recuerdo tantas veces que la he rodado, cuantas otras acompañado por
buenos amigos, por algunos que apenas se iniciaban en esta faena de rodar a las
montañas. Cuantos de ellos hemos seguido rodando otras tantas colinas, otros
tantos llanos, otras tantas sierras. Otros y otras que ya hace rato que no veo
por aquí. Recuerdo sus rostros, algunos expresando la sorpresa de encontrar que
rodar es sudar, otros con el orgullo desbordante, buscando demostrarse mas a si
mismos que a nosotros que podían continuar subiendo, otros como con cara de consternación,
como fue posible que les hayan convencido de venir a sufrir.
Sufrir, que concepto tan ambiguo. Yo hace rato que descubrí
que sufrir es una opción, el esfuerzo puede cansar, quizás hasta doler, pero de
ahí a sufrir hay mucha diferencia. El sufrimiento no es necesario mientras vas
rodando, el sufrimiento, creo yo, es un fardo que el humano invento para
sabotearse así mismo. Si rodar conllevara sufrir, para que hacerlo? Y así como
rodar, cualquier otra cosa… yo no vine a sufrir a esta vida, sino a ser feliz.
Por eso ruedo, porque eso me lleva a ser feliz. Es un esfuerzo, es un dejar
comodidades a veces, y a sacarme de mi confort. Y así como rodando me descubro
mas capaz de lo que creía, así cuando en la rutina, en lo cotidiano, en la
oficina, en la familia, me recuerdo a dar más de lo creo que soy capaz, me
encuentro disfrutando más mi día, más con los que me rodean, más conmigo mismo….
Sigo subiendo y me topo con la segunda caseta, ya en
la segunda sección de Bugambilias, tomo la curva y me dirijo hacia la terracería,
pero antes me encuentro con una “porra” no esperada, un grito de aliento que no
se escucha pero se siente, un simple ademán de un conductor de su camioneta que
va hacia la ciudad, y que viéndome tomar la curva, aminora la velocidad de su
auto hasta detenerse y con su mano y una sonrisa me cede el paso, ni tiempo de
descansar la subida, me “amarro” al manubrio y me levanto en los pedales para
acelerar y pasar, soltando mi mano derecha unos segundos para regresar el
saludo y mi agradecimiento. Sin quererlo, este animador, me impulso a no bajar
mi ritmo y seguir mi camino hacia la cima de Bugas….
![]() |
| El amanecer en Guadalajara visto desde Bugambilias. |
Monday, May 13, 2013
Causas de fuerza mayor
Hola,
¿Se acuerdan de mi? pues aquí sigo. Hace casi 2
meses que compartí por aquí mis andanzas y ¿saben? Se extraña esto de escribir.
Causas de fuerza mayor dirían y con mucha razón. Varias veces he querido venir aquí,
a este rincón en el que mi espíritu reposa y se nutre de energía, para redactar
este post pero siempre regresaba con las manos vacías. Con aquellos con los que
convivo mas he podido compartir de primera mano las experiencias que en parte,
me apartaron del blog durante estas semanas.
En pocas palabras, y tratando de ser lo mas
sencillo y directo, sucedió que mi hijo estuvo mal de salud, lo que obligo a
que estuviera en el hospital casi todo el mes de abril. Una situación tensa que
no le recomiendo a nadie, creo que ni a mis potenciales enemigos. A esto se
sumaron varios factores de mi propia vida que no tiene caso mencionar aquí. Lo
mas valioso es que ahora mi hijo esta ya fuera del hospital desde hace unas
tres semanas, y aunque aun no puede volver a la escuela ni convivir en un
entorno “publico”, esta en casa de su mama y recuperando fuerza y salud.
Muchas palabras de ánimo llegaron de muchos
lados, todos para mi hijo y a la vez me dieron ánimos a mí. Cuán afortunado soy
de tener a mi amore, mi Sensei Sofi, aquí durante todos estos días. Serena y
firme como esos faros en medio de los mares embravecidos, entiendo la confianza
ciega de aquellos marineros que se sabían a salvo mientras tenían a la vista
esos silenciosos luceros en noches agitadas.
Ahora que mi hijo va recuperándose, yo voy
tomando estos minutos para regresar a mi “estación de servicio” y poder darme
para recibirme a la vez, para mostrar algo de lo que soy y así también conocerme
un poco más.
Amigos, no he dejado de rodar, eso es algo que
descubro ahora. Rodar, amigas y amigos todos, si puede ser un estilo de vida.
Ro
Monday, March 18, 2013
3 a T3 en casi 3
Así arranqué
este lunes de “asueto”. Ya el alba había
despuntado y el frío seguía cobijándonos con su frescor cuando me encontré con
Rober C en Postes, que hoy mostraba no tanta actividad como un domingo
cualquiera, pero si la suficiente para ser incentivo y sumarse a la algarabía
de tomar ruta hacia el bosque.
Enfilamos
rumbo al 8 ½ con buen ritmo, agarrando vuelo, como se diría, y justo en la desviación
a la Cebada nos encontramos con el tercero del triunvirato de esta ruta de lunes, el Fer
Sainz. Sin tomar demasiado tiempo para continuar con el impulso desde Postes
para Rober y para mí y desde Bosques de Sta. Anita para Fer, decidimos
apadrinar al Rober en su primera vez… de rodar a la Torre 3! Sería por la ruta
corta, por aquello de regresar a nuestros deberes de jefes de familia del siglo
XXI, lavar la ropa, ayudar a recoger la casa, cuidar chamacos, con eso de que
hoy era “asueto”…. je je.
Luego de
disfrutar de la vista y recobrar el aliento, nos decidimos a regresar, aquí los
tres mosqueteros de esta rodada de lunes, tomamos cada cual su ritmo. Agrupamos
por ultimo en la “puerta verde”, justo cuando se retoma el “camino ancho” hacia
Postes. Un regreso de 12.7 kms (no 15kms como pensábamos Rober, ni los 20kms
que parecen sentirse, je je). Todos sabemos que es tedioso, porque la mayor
parte de este regreso es una empinada subida que parece no terminar, y menos
luego de haber rodado ya un buen rato, y aparte, si como hoy, el sol caía a
plomo. Fer se desvío antes de llegar a Postes para enrutar a su casa por otra
salida, yo seguir directo y llegue a Postes, mire mi reloj y me sorprendí al
ver que eran como 2 horas 50 minutos, se sintieron y las disfrute como mas… Un
gran gusto, 3 amigos nos retamos llegar a T3 y en menos de 3 horas regresamos a
la ciudad para reparar el cansancio y compartir un logro más…
Al final, lo
soportamos como los ciclistas de montaña que somos, porque el logro se mide en disfrutar tanto las
bajadas como las subidas, tanto el single track como el camino terregoso y
aparentemente monótono, porque fácil o difícil, lo que nos llama a rodar en el polvo, bajo la
lluvia, en solitario o rodeado de amigos es saber que estamos haciendo lo que
nos gusta, lo que nos apasiona y que lo podemos compartir no solo cuando vamos
sobre el sillín sino, cuando me siento a escribirlo o cuando lo platicamos en
la oficina, en la cafetería o lo presumimos a través de las fotografías con
nuestras familias, con nuestros hijos y con los hijos del vecino…
O no?
Ro
Saturday, March 16, 2013
Lo que si y lo que no
En las ultimas semanas pude ver los dos lados de la moneda, ese esfuerzo que estamos haciendo y logrando como sociedad. Hace unos días venía rodando luego de algunos pendientes por ruta urbana y que me topo con una gran y agradable sorpresa... el "camino al ITESO" estaba engalanado con una renovada ciclovía!!! Que gusto ver que empiezan a surgir como pequeños brotes de yerba en un valle seco que espera tan solo la llegada de las lluvias.
Por el otro lado, me sacó de onda primero, y luego me dio coraje ver lo que pueden observar en la foto de abajo. Alguien, quiero pensar que lo hizo simplemente por impulso y no pensando en dañar realmente, ese alguien pintó en un árbol la palabra "FIN", esto al final de la ruta Toboganes, en pleno centro del Bosque la Primavera... esto NO SE VALE!
Hay maneras para señalar rutas, y grafitear los arboles en pleno bosque, no es modo adecuado, esperemos que esto haya sido un simple descuido y no una acción premeditada para lastimar al bosque.
Nos toca a nosotros empujar las acciones como las que muestro en primer lugar, y hacer conciencia con los que conocemos, y promover que no se hagan las acciones como la segunda que comento en este "post".
La bici es el elemento indicado para hacer más humana a la ciudad y para hacer más humano al hombre en la naturaleza... no equivoquemos el andar.
Ro
Por el otro lado, me sacó de onda primero, y luego me dio coraje ver lo que pueden observar en la foto de abajo. Alguien, quiero pensar que lo hizo simplemente por impulso y no pensando en dañar realmente, ese alguien pintó en un árbol la palabra "FIN", esto al final de la ruta Toboganes, en pleno centro del Bosque la Primavera... esto NO SE VALE!
Hay maneras para señalar rutas, y grafitear los arboles en pleno bosque, no es modo adecuado, esperemos que esto haya sido un simple descuido y no una acción premeditada para lastimar al bosque.
Nos toca a nosotros empujar las acciones como las que muestro en primer lugar, y hacer conciencia con los que conocemos, y promover que no se hagan las acciones como la segunda que comento en este "post".
La bici es el elemento indicado para hacer más humana a la ciudad y para hacer más humano al hombre en la naturaleza... no equivoquemos el andar.
Ro
Monday, March 11, 2013
Quién dijo cansados?
Así empezamos este post, con esta imagen que bien puede titularse "Quién dijo cansados?"
Fue una excelente rodada, en la que nos conocimos nuevos colegas de la rueda y también volvimos a rodar un par de nosotros juntos desde hace un rato.
Gratísima experiencia la de ir viendo como mas gente se va sumando a esta dichosa manera de nutrirnos como personas, de aprender a cuidarnos, y a cuidar al bello bosque que tenemos casi casi, a la vuelta de la esquina... en la foto, de derecha a izquierda: Efra, Dan, Porve y yo (Ro)
Este día fuimos armando la ruta, solo sabíamos que iniciaríamos con la Mosca, y aquí pongo algunas de las fotos que lo demuestran:
![]() |
| El Dan, agarrando vuelito rumbo al puente Pérez |
![]() |
| Aquí el Efra, no estaba cansado, simplemente estaba cediendo el paso para que no le estorbaran más adelante :o) |
Luego de pagar tributo a la Mosca y bajar por Garrison (aunque en vox populi, la Mosca es conocida por la Mosca+Garrison, verdad Dan?), enfilamos a Toboganes, y tan veloces bajamos que no tomé ninguna foto... pero ya después tomando el regreso "panorámico" por la ruta "La Hermosisima" pude tomar algunas evidencias de nuestro cruce... por uno de los senderos mas hermosos en todo el bosque:
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| Aquí Porve sorteando la ultima trepada en la Hermosísima |
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| El Efra mostrando la técnica para una subida no solo efectiva, sino con estilo... una típica foto "para la estampita"! |
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| Ya a punto de terminar la Hermosísima, venían Efra y Porve... |
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| A esta toma le diría "casi, casi" por que unas décimas de segundo después, el Porve vería pagar su temeridad viendo el suelo de cerca... Ahí atrás, en la bajadita... |
Así fue la ruta, luego de aquí yo me desvié hacia el Ángel para dar unos últimos vistazos a mi bosque, compartiendo ya no solo con mis compañeros de oficina, sino también con mucha gente que estaba como yo, departiendo y disfrutando de una fresca mañana de domingo en el querido Bosque la Primavera, en grupos, en parejas, papas con hijos, otros solitarios pero siempre todos, acompañados...
Un domingo más.
Ro
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